Periodoncia , Gingivitis, Dental implants, Periodontitis, Periodontist, Periodontics, Juan Jose Carraro, Bad breath, Bleeding gums, Fundacion carraro, Dr. Adolfo Aragonés, Dental hygiene, Gum surgery
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AMELOBLASTOMA UNIQUÍSTICO: RESECCIÓN, INJERTO DE CRESTA ILIACA E IMPLANTES
   
  Prof. Dr. Eduardo Rey1
Dr. Christian Oscar Mosca2
Prof. Dra. Roxana Poustis3
1) Profesor Titular
2) Ayudante de primera
3) Profesora Adjunta
Cátedra de Cirugía y Traumatología Buco Maxilo Facial II.
Facultad de Odontología. Universidad de Buenos Aires. Argentina.
Dirección del Autor: Marcelo T de Alvear 2142 piso 8 Buenos Aires. Argentina.



Resumen:

Introducción

Las lesiones periapicales resultantes de la pulpa necrótica están dentro de las patologías con mas frecuencia halladas en el hueso alveolar. La exposición de la pulpa dental a las bacterias y sus productos, actuando como antígenos, podrían activar la respuesta inflamatoria no especifica así como también las reacciones de inmunidad especifica en los tejidos perirradiculares, y causar lesiones periapicales(1); las cuales pueden tomar la forma de granulomas reactivos o quistes, con la reabsorción concomitante del hueso alrededor de las raíces del diente afectado. Los factores derivados del hospedero que intervienen en la respuesta inmunitaria tales como anticuerpo y complemento, citoquinas. Metabolitos del ácido araquidónico y neuropéptidos están involucrados en la patogénesis de la inflamación periapical. (2)
La Organización Mundial de la Salud (OMS) divide a los quistes odontogénicos en dos grupos principales de acuerdo a su patogénesis. El primer grupo incluye a los quistes radiculares con origen inflamatorio. El segundo grupo son lesiones que se producen durante el desarrollo e incluye a los quistes dentígeros.
El quiste radicular es una lesión inflamatoria crónica, cerrada, limitada parcial o completamente por un epitelio escamoso estratificado no queratinizado. El tejido conectivo fibrosos subyacente esta inflamado con diferentes grado de infiltrado celular, el cual consiste en macrófagos y vasos sanguíneos pequeños.
Un estudio histológico de las lesiones periapicales puede ser usado para confirmar los síntomas clínicos y los signos radiográficos acerca de la naturaleza de las posibles alteraciones de los tejidos perirradiculares , y para confirmar el diagnostico de las lesiones periapicales y distinguirlas de las no inflamatorias, tales como el Ameloblastoma. (1)
El Ameloblastoma fue descripto por Robinsons y Martinez en el año 1977 (3). Es un tumor benigno de origen epitelial con inducción en el tejido conectivo (4,5).
Esta entidad patológica representa el 1 % de las lesiones por tumores odontogénicos (6-9). La OMS lo definió como una lesión neoplásica polimórfica localmente invasiva que comúnmente tiene un patrón folicular o plexiforme, en un estroma fibroso (4,5).
En la literatura se describen 3 tipos de Ameloblastomas, siendo el mas frecuente el multilocular, con varios quistes agrupados y separados por tabiques de refuerzo óseo (en pompa de jabón). El segundo tipo presenta una imagen en panal de abejas y por ultimo la forma unilocular, muy importante desde el diagnostico diferencial (10-12)
Del punto de vista histológico Robinsons y Martinez reconocieron tres tipos. Mas tarde Gardner le agrego un cuarto subtipo histológico ya que había diferencias en el comportamiento biológico entre esas lesiones. El tipo I Quiste con epitelio que no infiltra dentro de la pared fibrosa, Tipo II el quiste muestra una proliferación epitelial plexiforme intraluminal sin infiltración, el Tipo III subdivisión A el quiste con invasión del epitelio dentro de la pared con patrón folicular y el subdivisión B con patrón plexiforme.
La taza de crecimiento lenta de los Ameloblastomas hace que la recurrencia lleve demasiado tiempo antes de tener evidencia clínica. Esta situación difiere de la taza de crecimiento de los tumores malignos, tales como sarcomas, en los cuales los clínicos llegan a darse cuenta pronto si fallo el tratamiento y hay evidencia clínica de recidiva. Por lo tanto el periodo de seguimiento de los Ameloblastomas debe ser por lo menos de 5 años y preferentemente de 10 años.(10)
Kramer (13) señala que el ameloblastoma invade el espacio intertrabecular de hueso esponjoso y no invade hueso compacto aunque podría erosionarlo.
En el presente trabajo se describe el caso clínico de una paciente que concurre con diagnostico presuntivo inicial de quiste inflamatorio, luego confirmado como Ameloblastoma.


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